octubre 07, 2010

Zamba para Olvidar

No sé para que volviste
Si yo empezaba a olvidar

No sé si ya lo sabrás
Lloré cuando vos te fuiste
No sé para que volviste
Que mal me hace recordar

La tarde se ha puesto triste
Y yo prefiero callar
Para que vamos a hablar
De cosas que ya no existen

No sé para que volviste
Ya ves que es mejor no hablar

Que pena me da, saber que al final

De este amor ya no queda nada
Solo una pobre canción
Da vueltas por mi guitarra
Y hace rato que te extraña
Mi zamba para olvidar

Mi zamba vivió conmigo
Parte de mi soledad
No sé si ya lo sabrás
Mi vida se fue contigo
Contigo mi amor contigo
Que mal me hace recordar

Mis manos ya son de barro
Tanto apretar al dolor
Y ahora que me falta el sol
No sé que venís buscando
Llorando mi amor llorando
También olvídame vos

Zamba para olvidar...

y así, luego, poder bien recordar...

Zamba para olvidar...

y así, luego... volver a abrir una nueva puerta...

quizás... quizás...

... quizás..

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mayo 27, 2010

¿Y los aventureros?

La verdad es que estoy mareada, un mareo extraño como inyectado de morfina que adormece mis neuronas para entregárselas al dios de los sueños... y entonces... mi vida se vuelve un sueño... ¿O más bien será que despierto de él?

Anoche fuimos al bar. Esta vez con dos nuevos amigos, cómo cambia la mirada de la gente cuando hablamos de los sueños. ¿O será que en realidad recién comenzamos a mirarnos realmente? Hace unos días hablábamos de informes, de planos, de reuniones... ahora nuestras miradas cómplices saben de vidas, de luces y de colores. Me gustan las noches de bar por eso, porque nos hace hablar de lo esencial, de eso que como dice en El Principito, "es invisible a los ojos".

Y entre las copas de vino, el canturreo guitarreado y las conversaciones de...vida, de repente desvaríamos sobre el puerto... aaaah, el Puerto, me gusta ir al Puerto... y en eso pienso cuando recuerdo a Marcelo, me acuerdo de él y de sus sueños de cuneta, de él y del recorrido por Valparaíso del que siempre hablábamos y que en ocho años nunca hemos hecho y que muy probablemente nunca hagamos. ¿Por qué será que siempre restamos nuestras pasiones? Me acuerdo de Marcelo y de sus viejos reportes en mi Bandeja de Entrada, de él y de su olvidado Proyecto Ciruela... ¿Pa' dónde te fuiste Marcelini? Supongo que ya no tomas el tren sólo porque sí... bueno, yo tampoco, pero no estaría mal hacerlo nuevamente... lo pensaré... no estaría nada mal, te cuento después cómo me va... mientras, te traigo tus viejas aventuras a ver si vuelves a sacar tu sombrero de vaquero y tu antigua cámara...

Adoro el Puerto... y en estas líneas está un poco el por qué...

Proyecto Ciruela

"Caminando cerro abajo, pensando...con el sol pegado en el rostro y sin preocupaciones pienso que es el momento de comprar una cerveza, un lápiz y unas hojas.

El asqueroso olor del puerto, definitivamente es rico, quizás puede ser una de las motivaciones de andar por ahí. Cada peldaño va construyendo historia mientras subo y subo hasta el final, instantáneamente me pregunto si existirá un final. Pero sea cual sea el final la misión es alcanzarlo. Y mi mente en estado propenso a cualquier cosa se adelanta y cuando acabe la misión ya existe otra por terminar.

Que el tiempo se detenga y que estas míseras horas que tengo sean eternas. El estado de libertad es increíble, apático de la realidad y bajando al nivel de lo desconocido. Guitarras pesadas van envolviendo mi visual y cada sonido quedará enmarcado con el momento. No hay nada mas atroz que se raye el compact disc. Y así moviéndome al ritmo de la música camino y camino. Hay tantas cosas que ahora tienen significado, hasta la rutinaria micro que sube todos los malditos días tiene significado para mí en ese momento. Que extraño y rico es sentirse ajeno a todo, qué me importa que alguien que ha estado toda su vida ahí se asome por la ventana. En realidad la gente, o sea, todos los miles de habitantes en ese instante no me interesan. En realidad busco una conexión con la gente que ya existió ahí hace 50 o 100 años, ¿Por qué? Aún sigo buscando la respuesta.

Rápidamente diviso un bar, uno de los tantos que existen ¿ porqué un bar? tampoco lo sé...
Acercándome me pregunto con cuantos chichas me toparé y me da risa, también es un desafío. Obviamente el que atiende es un guatón canoso con bigotes blancos tirados pa amarillentos (debe haber comido tallarines), me mira con mirada que significa: "Y vos gueón que andai haciendo acá?" Y yo con la mirada mas poderosa le indico donde están las
Escudos. Cualquier jote en mi caso se habría hecho “pichisss”. La primera impresión es que todos los carmagedones andan de terno. Pero más gastado que los reality show (esta wea parece que se esta poniendo media humorística). La cagué en devolver el terno de alcapone, fue la primera wea que se me vino a la mente, lo tuve como dos o tres años y nunca la devolví...hasta hace como una semana.

Esa sensación que se siente al caminar hacia arriba, ¿Cómo describirla? . Mi sombrero me protege del sol penetrante y además me hace sentir del oeste, buscando aventuras y sin importar donde estaré en una hora más, la idea es disfrutar cada segundo. ¿Pasará lo mismo con la gente que viene de Valpo a Santiago? , no lo creo, no saben lo que tienen, o quizas estén aburridos y ya no quieran tenerlo, creo que si viviera un año ahí seguramente me aburriría también...

Sublimemente se me incrusta el poeta Neruda en mi mente, el tiempo finalmente se ha detenido y puedo envolverme con la magia de Valpo. Y como alguien dijo por ahí
en ese puerto ronda un fantasma que se apodera de los viajeros y les hace sentir la mística que viaja con el olor a mar.

Me senté con mi cerveza y mis cigarros y comienzo a observar qué ocurre en todas las mesas, ¿Se habrán dado cuenta que llegué? No lo creo. ¿Seré así yo en mi etapa longeva? En realidad no me interesa, mientras esté feliz donde esté estará todo bién.

El estado de estupidez invadía mi cabeza y sin pensarlo si quiera una vez me sente en la mesa de tres curaditos. Que el colo colo ya no es el de antes y que el Bomballet era malo cuando jugaba era el tema que marcaba el rating a full, que wea más latera hasta cuando instantáneamente emití mi primera palabra :
“Buen día señores, no creen que el día está bueno” Y con esas palabras y con la musica de la wwf marcelo white osorio comienza su toque de sociabilidad en el viejo puerto.

Los viejos sorprendidos se miran uno al otro reciprocamente y no saben que opinar. Yo con mi sentido visual agudo aún le digo al bigotudo: “ tres escudos pa esta mesa”. Los carmagedones instantaneamente abren sus botellas y yo siento su mirada de curiosidad. “me gusta su puerto”, les dije . Seguía el vacío de palabras hasta que el mas flaco con prominente nariz aguzada y roja me dice “gueena cabro, de onde soi vo? ".."De por ahí “ les respondí, ni cagando les digo que soy de chifla carvallo.... Primer point a favor de valpo, me sentí acogido por mis maessstroz. Y así, pelando el cable con los viejos ratifique el porqué estaban ahí. Ellos solo querian tomarse el copete y era un día mas para ellos, pero yo analizando cada palabra que hablaban aprendía algo de un veterano con experiencia.

Obviamente la clase duró media hora nomás pq aún me faltaba mucho para concluir la primera misión.

Al salir del oscuro antro hediondo a vino, el sol me quiebra mis pupilas, me pongo mis lentes Bio bio y desde ahí miro el hermoso mar. “Está rico el mar” digo. Y sacando una cámara retrato la primera imagén del puerto. Mientras mas arruinadas y viejas estaban las casas mas me gustaba.

Que interesante absorber vidas ajenas por un lapso de tiempo, ser parte de la historia de otras mentes, ser el testigo fiel , ser aquel forastero que quizas haga famosos sus pensamientos y después ya no interesan. Así es el ser humano desea tanto una cosa y sin embargo después de un tiempo ya no la deseará...
"




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mayo 11, 2010

Entre memorias y la memoria...


Hace unos días me preguntaron sobre los agradecimientos de la tesis. Recordé que en aquél entonces los escribí aquí. Hoy esto fue lo que encontré:

"Al término de esta etapa no puedo sino detenerme un momento para agradecer profundamente a quienes de manera incondicional me han acompañado en este largo camino:
A mis padres, que en su amor e incomparable paciencia han sido mi gran apoyo y el pilar fundamental en este proceso; a mi familia, que siempre creyó en mí, aún en mis momentos de dudas; a mis grandes amigas que nunca dejaron de estar presentes para ofrecer una palabra de aliento, o simplemente, un momento de distensión cuando sólo necesité soñar que juntas podríamos conquistar el mundo.

Gracias a mis compañeros de carrera y los grandes amigos que hice en mi paso por la Universidad; a mi compañera, Silvia, en quien además encontré una amiga cuyo apoyo, paciencia y motivación hicieron posible cumplir este sueño, no exento de dificultades y grandes desafíos.

Finalmente, dedico esas horas de trabajo a quien desde siempre ha sido mi gran ejemplo y motivo de mi más profunda admiración. Dedico este triunfo a mi abuelo, Carlos Escobar Sandoval, quien hasta el día de hoy nos enseña que el éxito es la suma de pequeños logros que se consiguen día a día."

Es bueno recordar algunas cosas de vez en cuando.

Recordar que en el presente siempre hay situaciones que se nos enfrentan como desafíos gigantescos, pero luego de pasar por ellos y con el paso del tiempo, cuando miramos hacia atrás vemos que los gigantes no eran sino simples molinos, aunque hay molinos bien bien grandes, a veces...

Es bueno recordar a quienes nos acompañan y tener conciencia que nuestra vida está cimentada en la compañía, en la palabra, en el abrazo, y también en la discordia con cada uno de ellos.

Recordar la lucha de otros y permitir que ello incentive nuestro día a día.

Recordar al abuelo... nunca me cansaré de ello. Enfermó el año 2003. Fueron poco más de 6 largos años de pequeñas y grandes batallas y yo no recuerdo ni un sólo día en que él se quejara o renegara de su condición. Mi último recuerdo de él, unos días antes de partir, es la tibieza y la suavidad de su piel; es la sonrisa de sus ojos cansados y las palabras en el aire que ya no lograba decir.

Una vez más... Arrivederci!

Y por ahí encontré esa memoria

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mayo 03, 2010

Mariposas... mariposas...

Cuando era pequeña... pero bien bien pequeña, en aquellos años del jardín, cuando la "Tía" preguntó qué quería ser cuando grande seguro debo haber dicho algo así como: bombero o policía, es que me gustaban porque tenían acción y aventuras, pero la verdad es que mi cabeza sólo veía el cielo, las nubes y yo saltando arriba de ellas, una sobre otra, mi cabeza sólo quería que fuese parte del cielo, las aves, el viento, que volara siguiendo mariposas de colores.

Ya un poco más grande, ante la misma pregunta, di tantas respuestas como profesiones supe que existían, geóloga (para estudiar las montañas... yo sólo me imaginaba cruzando cerros en una camioneta todo terreno), biologa marina (para poder perderme en el océano y explorar las profundidades), ¡Antropóloga! (porque quería conocer cada pueblo histórico que pudiera haber habitado el mundo, quería estar en medio de ellos), Arqueóloga (porque me imaginaba como Indiana Jones buscando tesoros perdidos), y mientras, a lo lejos, miraba por la ventana, las mariposas de colores.

Cuando tuve que tomar una decisión, no supe cómo hacerlo, no sabía qué tan real era perseguir mariposas y entonces, dejé que el camino se diera un tanto a la suerte. Estudié ingeniería y a pesar que pasé cada clase de cálculo, álgebra y física mirando por la ventana, mariposas escondidas que me saludaban desde afuera, obtuve mi título. Entonces, decidí perseguir mariposas de colores de una vez.

Entonces resultó que el éxito profesional tocó a la puerta y ni cuenta me di cuando estaba sentada frente a un escritorio con mi nueva pega de ingeniera, contenta, entusiasmada, ahhh... ya habría tiempo de buscar mariposas, ahora quería aprender sobre esto.

Hasta que todo dejó de ser nuevo y la rutina se hizo parte del día a día... ¿Y yo qué era lo iba a hacer? Dejé de recordarlo, y entre tantas otras cosas, solo un ruido tenía dentro de mi cabeza... ¿Qué era...? ¿Qué era...?... ¡Mariposas!... Y pasa que me ascienden... y pasa que ¿Qué era lo que decía?

Y aquí estoy aún... conforme, bastante conforme... pero... ¿Será que conforme es suficiente?

Y entonces alguien me pregunta por mi vida, por mis sueños, por mis amores de vida, esos que no tienen que ver con hombres... y yo me quedo en esa pieza, grande, grande, grande y tan oscura... y yo al centro sin saber qué responder, sabiendo que he llenado tantos espacios pequeños... pero... y entonces una veta de luz está queriendo aparecer... mariposas, mariposas de colores.

¿Y por qué será que yo nunca seguí a las mariposas... ?

En el fondo, tanto ellas como yo, sabemos que a la larga, hacia allá ire.... quien sabe si al final, resulte más temprano que tarde...

Ay... mariposas... mariposas...

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abril 26, 2010

Simples y felices

Ay no, que ya tengo sueño, quiero ir a mi cama a dormir mejor. No, si me dejaron la entrada reservada en boletería, estoy “cagá”, tengo que ir igual…bueno... bailaré.

Cuando llego, Ana y la Dan ya están en el Galpón, ron en mano, moviéndose al ritmo de las cumbias que suenan en el local. Yo aún vengo media dormida, mucho frío para una cerveza y no tengo ganas de tragos fuertes… “Uys, sí, esa minibotellita de tinto está rebuena pa’l frío y pa’l sueño, deme una, por favor”… y en ese mismo instante, perdí toda clase de glamour con mi petaca de vino tinto metida en el bolsillo del jeans.

Bien, aún no sale Chicho Trujillo. En el escenario suena Combo Ginebra y la Ana se ríe con cara de culpable al oír “Porque eres mala de adeeentrooo…”. Nosotras a su vez nos reímos al mirarla con cara de “Tú…¡culpable!”. “Filo amiga, digamos que has hecho justicia por el sexo femenino. Sí has sido como eso, nuestra justiciera “... y ya vamos como en el séptimo salud de la noche. Es que la Ana nos es de cosas a medias, siempre fiel a sí misma, toma la vida así, como se le presenta y no le hace el quite a nada aunque ello signifique, como ella misma dice, tomar un montón de malas decisiones. Pero bueno, hoy está de vuelta del limbo y de los suburbios emocionales, con la misma sonrisa que yo recuerdo del día en que nos hicimos amigas en el jardín de la casa de mi abuela, cuando ambas teníamos unos 6 años. Hoy estamos juntas de nuevo, con sus mismos ojos brillando como si recién descubriera el mundo. Aunque en realidad a nuestra querida Ana la tenemos aquí sólo en cuerpo porque la sonrisa que tiene en la cara más estampada que la del “Guasón” confirma nuestras sospechas… otra vez está pensando en Manuel, cada segundo, está más por allá, que acá junto a nosotras, conectada con su nuevo amor.

Y ahí estamos, métale cumbianchando cuando la Dan comenta “esta vez podríamos haber venido con alguien para bailar” (como si alguna vez hubiera faltado con quien bailar) y no hace más que terminar la frase cuando alguien toca el hombro de Ana interrumpiendo su pensamiento n°2155 del día para Manuel. “¡Holaa!”… “¿Qué estos no son los tipos que conocieron el miércoles? ¿Qué onda Dan, pide y se te concederá? Ahí llegaron los bailarines, el mundo pa’ chico”.

Por fin sale al escenario Chico Trujillo y desde entonces todo es un enredo de cantos, gente bailando cumbia, de cervezas, la Ana pensando en Manuel y de mucho mucho calor. El galpón está repleto.

Las niñas vamos por más cervezas, los niños se quedan esperando, el gentío es tanto y nuestra orientación tan repoca que nunca volvimos a encontrarnos sino que arrancando de la multitud, que literalmente estaba dejando la escoba en el centro del galpón, terminamos exactamente en el lugar opuesto a donde debíamos llegar. De pronto “Hola”…”Hola…¿Cómo están?”…. “Chicas, son los fonderos”… “Oye Ale, ¿No será mucho? Ya estamos más populares que la fonda, quizás deberíamos empezar a quedarnos más seguido en la casa, no?... qué vergüenza”, nos miramos duditativas y respondemos al unísono “Ehhh... no” y vamos con el salud número dicecialgo de la noche.

El resto fue más baile y un sin fin de revelaciones filosóficas que nos llevan a sentenciar que somos un trío de mujeres felices… ¡Salud por eso!... Ah sí…cómo olvidarlo, y de conversaciones de y con Manuel cuyos amigos disfrutaban de su presencia corpórea porque ciertamente su pensamiento y demases andaban lejos, bien lejos, encontrados quien sabe dónde con los de nuestra ausente Ana.

Son casi las cinco de la mañana y la música para de sonar, las luces se encienden, Ana ya está en la puerta esperándonos. Una vez fuera les pido que me acompañen, cruzamos la Plaza Brasil, no sin antes detenernos en los juegos infantiles donde la Dan decide superar su vértigo al tirarse osadamente por el rebalín. Obviamente, la acompaño en su acto extremo. Llegamos al otro lado de la plaza y no me cuesta nada encontrar exactamente aquel árbol. "¿Qué onda? Qué hacemos aquí?".... “Vengo a desenamorarme” les contesto. “Aquí mismo, en este mismo árbol, hace poco más de un año, comencé todo cuando decidí que estaba enamorada. Este es el lugar preciso para desenamorarme. Soy literaria, no puedo terminar una historia si no tengo un final, venimos a escribirlo”. Saco mi minibotella aún con un resto de vino y la lanzo con todas mis fuerzas contra aquel enorme tronco. ¡Paf! La botella se devuelve intacta sobre mí… ¡Mierda!... repito la acción una, dos, tres... ¡Cinco veces!… el resultado es el mismo "¡¿Qué onda?! De qué están hechas estas cosas?”… Las chicas ya se ríen de mi patético intento de final literario cuando opto por poner la botella en el piso y quebrarla con el taco de mi bota… por fin se hizo añicos en un segundo, rota al fin, con el vino derramado sobre la tierra y con mi absoluta satisfacción de libertad, todo en un segundo…el mismo segundo en que oímos gritar a la Dan “¡Cresta! ¡¿Quién dejo una poza de agua en medio de la plaza??!!” Y ahora soy yo quien no puedo parar de reír al ver su pie metido una poza llena de barro. Y así nos vamos, intentando caminar entre retorcijones de risas, con una ex-mujer mala de adentro, hoy absolutamente enamorada, con la Dan y su vértigo superado y decidiendo que es una mujer completamente feliz a pesar del pie izquierdo lleno de barro. Y yo, por fin, feliz con mi final escrito.
- Y al final nunca más vimos a nuestros bailarines…
- ¿Cómo que no? Si hasta pasaron por el lado nuestro y ustedes ni los pescaron. Además, nos llamaron al salir y tampoco les respondieron. Yo tenía un final que realizar así que ni me detuve… ¡¿De verdad nunca los vieron?!
- Mmmm…Nooo!
- Jajajajajajaja…
- Oye les dije que Manuel…
- Mmmmm… siiiiiiii…
- Ahp
- Jajajjajajaa
- Ya vámonos en este taxi que nos está esperando…
- Buenas noches, qué noche… vamos a Santa Isabel…pero váyase por esta calle… cómo es que se llama… esta….mmm… chicas…cómo se llama…esa que está ahí… ahí po…. por Santa Lucía… esa que se llama…. Pucha… cómo era que se llamaba si yo sé…. Bueno usted me entiende no?
- Si
- Bien…por ahí…

Es lo bueno de los taxistas…. A las cinco de la mañana siempre entienden todo…



- Oye Ale, y al final, ¡Cómo rompiste la botella? Es que como estaba ocupada metiendo el pie a la poza de barro, me perdí esa parte.
- Ahhh…na... la pisé.
- Aahhh…. Entonces ¿Te desenamoraste?
- Así es… Absolutamente.
- ¡Buena!... Que bueno que somos mujeres felices al fin…
- Si, fue una buena noche…

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agosto 10, 2009

El Albertío

Y allá nos vamos...





Yo no sé por qué mi Dios
le regala con largueza
sombrero con tanta cinta
a quien no tiene cabeza.

A dónde va el buey que no are,
responde con prontitud,
si no tenis la contesta
prepárate el ataúd.,

Vale más en este mundo
ser limpio de sentimientos,
muchos van de ropa blanca
y Dios me libre por dentro.

Yo te di mi corazón,
devuélvemelo en seguida,
a tiempo me he dado cuenta
que vos no lo merecías.
Hay que medir el silencio,
hay que medir las palabras,
sin quedarse ni pasarse
medio a medio de la raya.

Yo suspiro por un Peiro,
cómo no he de suspirar,
si me ha entregado la llave
de todo lo celestial.

Y vos me diste el secreto
de chapa sin cerradura,
como quien dice la llave
del tarro de la basura.

Déjate de corcoveos,
que no nací pa jinete,
me sobran los Valentinos,
los Gardeles y Negretes.

Al pasito por las piedras
cuidado con los juanetes,
que aquí no ha nacido naide
con una estrella en la frente.

Discreto, fino y sencillo
son joyas resplandecientes
con las que el hombre que es hombre
se luce decentemente.

Alberto, dijo, me llamo,
contestó. lindo sonido,
mas para llamarse Alberto
hay que ser bien «albertío»,

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febrero 20, 2009

Una deuda menos

Este viaje ha sido extraño, medio loco quizás.

Durante el transcurso del 2008 se me ocurrió que debía realizar uhn viaje sola. Decidí que era algo que me debía en la vida y que algún día cumpliría. Busqué destinos y decidí que el sur de Argentina sería el lugar, quería conocer Bariloche, La Comarca y Bolsón, sí, igual que el Señor de los Anillos. Algún día tomaría mi mochila y el suficiente valor para viajar sola. Algún día estaría allá.

La vida es loca, loca y caprichosa, cuando crees que has aprendido suficiente y piensas que estás listo para el paso siguiente, desordena todo como un huracán trayendo consigo aquello para lo que no estás preparado. Así, sin darme cuenta, de pronto ya no hubo más planes en soledad.

Pero como la vida es loca y caprichosa, tres días después de tener en el bolsillo los días de viaje entre dos y las fantasías de nuevos lugares juntos, me encuentro frente a la pantalla de mi pc diciéndo a una de mis hadas "Acepto...voy", con los bolsillos llenos de viajes de par partidos en pedazos, con el alma dolida, con el corazón des-ilusionado; sin rencores pero con profundo dolor, así me voy, sin un peso y sin consciencia de qué hago.


Han pasado dos semanas desde entonces, el viaje a Bolivia al cual me uní comenzaba el 14 de febrero, el mío comenzó el 10. Sin siquiera imaginarlo me encontré tomando un avión a Copiapó y topándome con las comparsas de la Fiesta de la Candelaria, luego pasando la noche en un bus rumbo a Antofagasta donde conocí a don Elmes, un indigente que me habló durante una hora de politica, de amor, de fé; encontrándome con esas hadas que no dudan en tenderme una mano, fotografiándome con artistas en el Festival de Antofagasta y disfrutando de fuegos artificiales en el Aniversario de la ciudad; viajando nuevamente hacia San Pedro de Atacama, metida entremedio de geyser y lagunas de sal; uniéndome al grupo de las chicas para partir rumbo a Bolivia, cruzando en un jeep el desierto altiplánico por medio de salares, lagunas, termas, geyser, durmiendo en refugios de montaña y en hoteles de sal durante tres días, tras los cuales quedo sola nuevamente, duermo en una agencia de tour trancando la puerta con cajas de cerveza y parto de regreso a Chile a las 3.30 am del día jueves.

Y así me encuentro de pronto sentada sobre mi mochila en plena frontera esperando un bus que no llega, entregada a mi buena estrella y a esa fe que a veces se me escapa pero cuando no queda nada siempre se apiada en volver.

AL final, después de 7 horas de espera entre inmigración en Bolivia (Avaroa), en la frontera y en el paso de Ollague en Chile, el bus llegó y a las 23.00 hrs llegué a San Pedro de Atacama nuevamente.

Hoy ya es viernes 20 de febrero y según acabo de oír, en el pueblo hay Carnaval!!

Y ya tengo una deuda menos en mi vida... ya he viajado sola y es fascinante.

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agosto 31, 2008

Reir llorando

Llevo un par de horas fascinada en mi reconciliación con el mundo blogger.

Pasó por la casa de Nadia Oliva y quedo pegada en con su "Casada Infiel" de García Lorca.

Leo a Nadia que antes leyó a la Farah y sus poemas memorizados y sin el más mínimo esfuerzo llega a mi presente aquella noche en que mi abuelo alzó su voz ya cansada para recitarnos una vez más, como tantas veces lo hiciera años antes de manera enérgica y con pasión, "Reír llorando" de Juan de Dios Peza.

Poema que por cierto días después escribí en una hoja ya perdida mientras él dictaba desde su cama cada una de sus líneas.

Así, hoy escribo porque llega el recuerdo mientras leía a la Nadia que antes leyó a la Farah.

¿Cómo no iba a regresar a estas andanzas? Que siga la cadena...


REÍR LLORANDO

Viendo a Garrick -actor de la Inglaterra-
el pueblo al aplaudirlo le decía:
“Eres el más gracioso de la tierra,
y más feliz…” y el cómico reía.

Víctimas del spleen, los altos lores
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores,
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
sufro -le dijo-, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.

-Viajad y os distraeréis. -¡Tanto he viajado!
-Las lecturas buscad. -¡Tanto he leído!
-Que os ame una mujer. -¡Si soy amado!
-Un título adquirid. -¡Noble he nacido!

-¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas.
-¿De lisonjas gustáis? -¡Tantas escucho!
-¿Qué tenéis de familia? -Mis tristezas.
-¿Vais a los cementerios? -Mucho… mucho.

-De vuestra vida actual ¿tenéis testigos?
-Sí, mas no dejo que me impongan yugos:
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos, mis verdugos.

Me deja -agrega el médico- perplejo
vuestro mal, y no debe acobardaros;
tomad hoy por receta este consejo
“Sólo viendo a Garrick podréis curaros”.
-¿A Garrik? -Sí, a Garrick… La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
¡Tiene una gracia artística asombrosa!
-¿Y a mí me hará reír? -¡Ah! sí, os lo juro;
Él sí; nada más él; más… ¿qué os inquieta?
-Así -dijo el enfermo-, no me curo:
¡Yo soy Garrick!… Cambiadme la receta.

¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto,
y también a llorar con carcajadas.

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noviembre 01, 2005

Lo sabes...verdad??

Sabes que encanta cuando me miras? Sí, cuando lo haces y yo cierro los ojos y finjo dormir. Perdón por mi egoísmo pero me hace sentir segura, tranquila. Sé que no me presionarás y guardarás silencio por unos momentos, sabes esperar. Me gusta porque rompes ese momento con una suave caricia sobre mi pelo...y yo sigo "durmiendo". Es que me siento tranquila.

Hace unos años lograste confundirme como nunca lo había estado, no porque dudara si eras el amor de mi vida o no, sino porque en ese entonces comenzaba a dudar sobre si el verdadero amor, ese que me ilusionó de pequeña, existíese realmente. Si no existía de aquella forma y el amor se convertía en un sentimiento de cariño, compañerismo y respeto, entonces no sabía porque no estaba contigo aún, porque ése sí eras tú...cómo desperté en ese momento es otra historia.

Sabes que cuando estuvimos juntos, hace varios años ya, me sentí así, como cuando me miras y yo finjo dormir, tranquila, segura, querida. Creo que fuiste la primera persona a quien besé cuando quise besar, abracé cuando quise abrazar y llamé cuando quise llamar, sin miedos, incomodidades ni temores de si será este el momento o no, total, tú también hacías esos "contactos directos" a las 4 de la mañana.
Si tenía que dormir con el celular bajo la almohada por si se te ocurría llamar.

Sabes que me encantaba cuando me preguntabas "¿Cómo estás?" porque sabía que lo que querías saber era eso "Cómo estaba". Me entregaste seguridad y mucho afecto, nunca me presionaste ni te dejaste sentir presionado por mí, aún cuando de pronto llegué y te dije que había terminado con aquel "amigo" que proyectaba una seria relación conmigo. "Yo no te pedí eso" me dijiste cuando te conté. "No lo hice por tí, fue por mí, no podía estar con los dos y tenía que elegir". Fin del tema. Pensé que saldrías corriendo, desde un principio acordamos que esta relación no seria nada serio, pero no fue así, me abrazaste y me preguntaste:
"¿Cómo estás?".


Sabes que me encantaba cuando me llamabas "Negri" y más aún cuando tiempo después supe que era la única "Negri", TU NEGRI, porque así me sentía, como una pequeña parte que se introducía lentamente en TU vida, en pequeños momentos...lentamente. Nunca necesité saber si veías a otras mujeres, no porque no me importara, pero nunca te lo pregunté porque nunca necesité saberlo, yo era "La Negri" y me sentía querida e importante, eso me bastaba, no tenía dudas.

Nunca he podido visualizar perfectamente el momento en que empezamos a distanciarnos, en el que empezamos a terminar lo que no empezábamos, quizás fue cuando supimos que había demasiado cariño y respeto para ser una relación "nada seria" pero también sabíamos que no nos enamoraríamos. Por tu parte no sé en que punto fue, por la mía, creo que fue en ese instante.

¿Recuerdas cuando tiempo después nos juntamos y después de 5 litros de cerveza y 2 terremotos llegamos a la conclusión de "Eres todo lo que quería, pero no sé porque no eres"?..."Siento lo mismo" dijo el otro.

Fuiste importante, de una manera especial, con momentos especiales, lo sabes, como cuando arrancamos fugazmente en tren a Rancagua, lo recuerdas verdad...sí, lo recuerdas. Recuerdas que fuimos a comprar cigarros y de pronto, sin motivo alguno me volteaste hacia tí y me dijiste "Tengo que decirte algo importante", me quedé muda..."Quiero que estudies y que te vaya bien, que carretees menos (con qué moral, pensé) porque quiero que seas importante y esto no lo olvidarás porque no esperabas que te lo dijera"...bueno, no lo olvidé.

Sabes que me encantaba cuando me abrazabas en silencio, bueno, aún me gusta. Me gusta cuando salimos y nos quedamos en casa de alguien y al despertar me saludas: "Buenos días, ¿Cómo estás?". Perdón por ya no saltar a tus brazos ni besarte una y otra vez, no creas que no me agrada cuando me buscas, al contrario, aún me haces sentir segura y tranquila pero esta vez sé que ya no me enamoré y así, me cuesta responder.

No te molestes ni te extrañes porque aún no conoces facetas mías, sobre todos si no son muy buenas como mi personalidad a veces un tanto agresiva, es sólo que tú me otorgas tranquilidad. Mejor siéntete privilegiado por ser de las pocas personas que han entrado tanto en mi vida y nunca me han tenido que ver así, aunque la privilegiada debería ser yo.

Han pasado los años y yo casi no me doy cuenta. En el camino me he enamorado o he creído estarlo, aunque sin éxito final y supongo que tú has pasado por situaciones similares; sin embargo, aún extraño aquellos "informes" que llegaban cada cierto tiempo a mi "Bandeja de Entrada".

Ahora queda seguir caminando, seguir avanzando. Supongo que cada cierto tiempo nos volveremos a encontrar, aún así te deseo lo mismo que espero para mí: que logremos encontrar a esa persona que es todo lo que queremos pero que esta vez SÍ SEA.

Un abrazo enorme de Tu Amiga Jany, " La Negri".

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