junio 03, 2011

Brindis


Seguir siguiendo al corazón

y coquetear con la intuición

seguir creciendo y esquivando las rutinas

seguir soñando en un rincón

seguir creyendo que hay un Dios

que me endereza de un tirón la puntería

siempre voy detrás de lo que siento

cada tanto muero

y aquí estoy...


tantos desiertos que crucé

tantos atajos esquivé

tantas batallas que pintaron mis heridas

tantos incendios provoqué

tantos fracasos me probé

que no me explico como canto todavía

y es que siempre voy detrás de lo que siento

cada tanto muero

y aquí estoy...


por esos días por venir

por este brindis para mí

por regalarle a la intuición el alma mía

porque los días se nos van

quiero cantar hasta el final

por otra noche como esta doy mi vida

tantos festejos resigné

tantos amigos extrañé

tantos domingos muy lejos de mi familia

tantas almohadas conocí

tantas canciones me aprendí

que los recuerdos me parecen de otras vidas

siempre voy detrás de lo que siento

cada tanto muero

y aquí estoy...


tantas palizas esquivé

tantas traiciones me compré

tantos enojos me hicieron mostrar los dientes

con mil abrazos me cuidé

con mil amores me curé

juntando heridas sigo creyendo en la gente

siempre voy detrás de lo que siento

cada tanto muero

pero hoy no...


por esos días por venir

por este brindis para mí

por regalarle a la intuición el alma mía

porque los días se nos van

quiero cantar hasta el final

por otra noche como esta doy mi vida

por esos días por venir...


y en esas noches de luna

donde los recuerdos son puñal

me abrazo a mi guitarra

y canto fuerte mis plegarias

y algo pasa, pero ya nada me hace llorar

yo me abrazo a mi guitarra

y canto fuerte mis plegarias

y algo pasa, pero ya nada me va a cambiar

por esos días por venir..

Etiquetas: , , , , ,

abril 26, 2010

Simples y felices

Ay no, que ya tengo sueño, quiero ir a mi cama a dormir mejor. No, si me dejaron la entrada reservada en boletería, estoy “cagá”, tengo que ir igual…bueno... bailaré.

Cuando llego, Ana y la Dan ya están en el Galpón, ron en mano, moviéndose al ritmo de las cumbias que suenan en el local. Yo aún vengo media dormida, mucho frío para una cerveza y no tengo ganas de tragos fuertes… “Uys, sí, esa minibotellita de tinto está rebuena pa’l frío y pa’l sueño, deme una, por favor”… y en ese mismo instante, perdí toda clase de glamour con mi petaca de vino tinto metida en el bolsillo del jeans.

Bien, aún no sale Chicho Trujillo. En el escenario suena Combo Ginebra y la Ana se ríe con cara de culpable al oír “Porque eres mala de adeeentrooo…”. Nosotras a su vez nos reímos al mirarla con cara de “Tú…¡culpable!”. “Filo amiga, digamos que has hecho justicia por el sexo femenino. Sí has sido como eso, nuestra justiciera “... y ya vamos como en el séptimo salud de la noche. Es que la Ana nos es de cosas a medias, siempre fiel a sí misma, toma la vida así, como se le presenta y no le hace el quite a nada aunque ello signifique, como ella misma dice, tomar un montón de malas decisiones. Pero bueno, hoy está de vuelta del limbo y de los suburbios emocionales, con la misma sonrisa que yo recuerdo del día en que nos hicimos amigas en el jardín de la casa de mi abuela, cuando ambas teníamos unos 6 años. Hoy estamos juntas de nuevo, con sus mismos ojos brillando como si recién descubriera el mundo. Aunque en realidad a nuestra querida Ana la tenemos aquí sólo en cuerpo porque la sonrisa que tiene en la cara más estampada que la del “Guasón” confirma nuestras sospechas… otra vez está pensando en Manuel, cada segundo, está más por allá, que acá junto a nosotras, conectada con su nuevo amor.

Y ahí estamos, métale cumbianchando cuando la Dan comenta “esta vez podríamos haber venido con alguien para bailar” (como si alguna vez hubiera faltado con quien bailar) y no hace más que terminar la frase cuando alguien toca el hombro de Ana interrumpiendo su pensamiento n°2155 del día para Manuel. “¡Holaa!”… “¿Qué estos no son los tipos que conocieron el miércoles? ¿Qué onda Dan, pide y se te concederá? Ahí llegaron los bailarines, el mundo pa’ chico”.

Por fin sale al escenario Chico Trujillo y desde entonces todo es un enredo de cantos, gente bailando cumbia, de cervezas, la Ana pensando en Manuel y de mucho mucho calor. El galpón está repleto.

Las niñas vamos por más cervezas, los niños se quedan esperando, el gentío es tanto y nuestra orientación tan repoca que nunca volvimos a encontrarnos sino que arrancando de la multitud, que literalmente estaba dejando la escoba en el centro del galpón, terminamos exactamente en el lugar opuesto a donde debíamos llegar. De pronto “Hola”…”Hola…¿Cómo están?”…. “Chicas, son los fonderos”… “Oye Ale, ¿No será mucho? Ya estamos más populares que la fonda, quizás deberíamos empezar a quedarnos más seguido en la casa, no?... qué vergüenza”, nos miramos duditativas y respondemos al unísono “Ehhh... no” y vamos con el salud número dicecialgo de la noche.

El resto fue más baile y un sin fin de revelaciones filosóficas que nos llevan a sentenciar que somos un trío de mujeres felices… ¡Salud por eso!... Ah sí…cómo olvidarlo, y de conversaciones de y con Manuel cuyos amigos disfrutaban de su presencia corpórea porque ciertamente su pensamiento y demases andaban lejos, bien lejos, encontrados quien sabe dónde con los de nuestra ausente Ana.

Son casi las cinco de la mañana y la música para de sonar, las luces se encienden, Ana ya está en la puerta esperándonos. Una vez fuera les pido que me acompañen, cruzamos la Plaza Brasil, no sin antes detenernos en los juegos infantiles donde la Dan decide superar su vértigo al tirarse osadamente por el rebalín. Obviamente, la acompaño en su acto extremo. Llegamos al otro lado de la plaza y no me cuesta nada encontrar exactamente aquel árbol. "¿Qué onda? Qué hacemos aquí?".... “Vengo a desenamorarme” les contesto. “Aquí mismo, en este mismo árbol, hace poco más de un año, comencé todo cuando decidí que estaba enamorada. Este es el lugar preciso para desenamorarme. Soy literaria, no puedo terminar una historia si no tengo un final, venimos a escribirlo”. Saco mi minibotella aún con un resto de vino y la lanzo con todas mis fuerzas contra aquel enorme tronco. ¡Paf! La botella se devuelve intacta sobre mí… ¡Mierda!... repito la acción una, dos, tres... ¡Cinco veces!… el resultado es el mismo "¡¿Qué onda?! De qué están hechas estas cosas?”… Las chicas ya se ríen de mi patético intento de final literario cuando opto por poner la botella en el piso y quebrarla con el taco de mi bota… por fin se hizo añicos en un segundo, rota al fin, con el vino derramado sobre la tierra y con mi absoluta satisfacción de libertad, todo en un segundo…el mismo segundo en que oímos gritar a la Dan “¡Cresta! ¡¿Quién dejo una poza de agua en medio de la plaza??!!” Y ahora soy yo quien no puedo parar de reír al ver su pie metido una poza llena de barro. Y así nos vamos, intentando caminar entre retorcijones de risas, con una ex-mujer mala de adentro, hoy absolutamente enamorada, con la Dan y su vértigo superado y decidiendo que es una mujer completamente feliz a pesar del pie izquierdo lleno de barro. Y yo, por fin, feliz con mi final escrito.
- Y al final nunca más vimos a nuestros bailarines…
- ¿Cómo que no? Si hasta pasaron por el lado nuestro y ustedes ni los pescaron. Además, nos llamaron al salir y tampoco les respondieron. Yo tenía un final que realizar así que ni me detuve… ¡¿De verdad nunca los vieron?!
- Mmmm…Nooo!
- Jajajajajajaja…
- Oye les dije que Manuel…
- Mmmmm… siiiiiiii…
- Ahp
- Jajajjajajaa
- Ya vámonos en este taxi que nos está esperando…
- Buenas noches, qué noche… vamos a Santa Isabel…pero váyase por esta calle… cómo es que se llama… esta….mmm… chicas…cómo se llama…esa que está ahí… ahí po…. por Santa Lucía… esa que se llama…. Pucha… cómo era que se llamaba si yo sé…. Bueno usted me entiende no?
- Si
- Bien…por ahí…

Es lo bueno de los taxistas…. A las cinco de la mañana siempre entienden todo…



- Oye Ale, y al final, ¡Cómo rompiste la botella? Es que como estaba ocupada metiendo el pie a la poza de barro, me perdí esa parte.
- Ahhh…na... la pisé.
- Aahhh…. Entonces ¿Te desenamoraste?
- Así es… Absolutamente.
- ¡Buena!... Que bueno que somos mujeres felices al fin…
- Si, fue una buena noche…

Etiquetas: , , , , ,

septiembre 14, 2008

Deporte al Aire Libre

Amigas mías, este fue el post escrito para "Mujeres Chilenas de 30" basado en nuestro acercamiento a la vida sana y saludable.

Sí, porque con las niñas descubrimos que había algo más que practicar la "Rayuela corta".


-"Inscribámonos en un 'gym'"

- "Nooo, a mí me cargan los 'gym'"

- "Ya, yo quiero pero ¿Qué horario te acomoda a ti? Yo dependo de mis turnos en el hospital.

- "Oye, pero esperemos el otro mes porque ya me gasté todo el sueldo de este".

Así, estábamos, por n-ésima vez en la misma conversación mientras una de las niñas se probaba pantalones y más pantalones. ¿Cuántas veces no nos hemos prometido cambiar nuestro estilo sedentario y comenzar a hacer alguna actividad? ¡¡Incontables!!…y el resultado siempre es el mismo, volver a hacernos las promesas mutuas de que ésta vez sí que sí.

En eso estábamos, lanzando ideas y derrumbándolas en casi dos minutos: que entremos a un gimnasio, que a una no le gustan, que aprendamos danza árabe, que a otra le da vergüenza, mejor subamos cerros, que no porque es muy lejos, que la otra quiere hacer pilates, que si es por eso, entonces mejor el yoga.

Hace rato la vendedora nos sigue la discusión hasta que no aguanta más su propio silencio:

"Chicas, disculpen pero en el Parque Metropolitano, todos los sábados y domingos como a las 11 de la mañana, pueden ir a hacer baile entretenido y yoga. Es gratis. Yo he ido por años. Vayan a ver".

¡¿Gratis?!... ¿Y por qué no?

Así fue como llegamos al Cerro San Cristóbal un sábado cualquiera. Dejamos el auto en la entrada de Pedro de Valdivia Norte y a subir se ha dicho.

-"Oyeee…es que hay mucha gente que se levanta temprano a hacer deporte!! Nunca me imaginé esto".

-"Claro ¿Y qué creías? ¿Qué todos se dedicaban a dormir la caña como nosotras? Si es verdad que hay gente que le hace a la vida saludable".

-"Pero…¿Tanta??... Y minos tan guapos? Con razón no me encontraba uno hace rato, andaban todos haciendo deporte.."

Medias perdidas aún nos acercamos a los guardias para preguntar cómo cresta se llegaba a un tal "Jardín Mapulemu". Nos dan las indicaciones y comenzamos a subir. Después de un par de vueltas y de esquivar algunos cuantos ciclistas y corredores (de todo mi gusto, hay que decirlo) llegamos al ansiado "jardín"

La clase ha comenzado, sobre el escenario hay una cubana, al mejor estilo mulatinha, bien regia y con una amplia sonrisa, que dirige unos cuantos movimientos aeróbicos al son de cumbia, la salsa, el mambo y la pachanga. Dejamos nuestras cosas a un lado y nos unimos al "cinco, seis, siete, ocho", "izquierda, derecha, izquierda…bájalo Maamiii…¡Bájaaalo!, así… bien sexy… anda…pero baiii-ilalo mami... mué-ve-te".

¡Somos un desastre! Todos a la izquierda y nosotras al revés…que vamos hacia abajo…y ya…no podemos volver a subir. Que quiebra la cintura y nosotras sin siquiera saber dónde está eso.

Así estuvimos, durante una hora y media de movimientos aeróbicos marcados por la música tropical, por el meneo y el quiebre de tronco (que jamás logramos hacer).

Y así terminamos, exhaustas, coloradas como tomate, con el cabello completamente invadido por el frizz producto de la humedad del día y el estrés de "¡¿Cómo cresta hace eso?!"… pero contentas, caminando a son de la piragua de Guilleeermo Cubiiiillos.

- "Oye, me gusto esto de venir a hacer deporte al cerro".

- "Si te dije que era mejor que los antidepresivos, aquí generas endorfinas y además llegas regia al verano, es como llevarse un combo 2x1".

- "Y viste todos esos minos guapos... de mi completo agrado, ¿O será que me está invadiendo la primavera?"

- "¿Tú crees que si venimos todos los fines de semana me pueda poner peto en diciembre?"

- "Mmm... Demás que sí... ¿A qué hora nos juntamos el próximo sábado?"

Etiquetas: ,